Proyecto educativo

Escuela Infantil MUNAY, esta inspirada en la pedagogía Waldorf, donde niños y niñas pueden crecer, explorar y aprender libremente, sin prisas, cada uno a su ritmo y siempre bajo nuestra cariñosa, atenta y respetuosa mirada.  

Ofrecemos un entorno acogedor y diseñado para fomentar el aprendizaje activo, creativo y vivencial, en el que los niños y niñas sean los protagonistas de su propio desarrollo.

La libertad, el respeto y la confianza serán la base del aprendizaje, sin juicios, ni presiones, reforzando la inteligencia emocional.

Nuestra escuela está diseñada para atender de manera personalizada e integral a un número limitado de niños y niñas.

Apostamos por el trabajo en conjunto, por ello no se separan por edades, con el fin de propiciar la autonomía, la cooperación y la solidaridad. Así, hay un aprendizaje mutuo, el más pequeño aprende del grande y el grande aprende a ser respetuoso y solidario con el pequeño.

El rol del maestro es de guía y acompañante en el proceso, respetando los intereses y habilidades de los niños.

Las familias cumplen un rol importantísimo en el proceso de educación-aprendizaje y en el sostenimiento del proyecto, por ello es necesario el compromiso con el proyecto y que estén de acuerdo con el enfoque del centro.

 

 

Pedagogía Waldorf:

Las Escuelas Waldorf deben su nombre al primer colegio que puso en marcha este método pedagógico, donde acudían los hijos de los trabajadores de la fábrica de cigarrillos Waldorf Astoria. Ruldof Stenier (1861-1925) se ocupó de la organización del centro y de la formación del equipo docente.

Este filósofo y pedagogo austrohúngaro articuló una nueva pedagogía que pretende conducir al niño hacia un desarrollo equilibrado de su mente, una rica vida emocional y una reafirmación sana de su voluntad. Desarrollar seres humanos libres, que sean capaces por sí mismos de comunicar un propósito y dirección a sus vidas, era el objetivo de Steiner.

Un sistema educativo con un siglo de experiencia, integrado en el marco de las “Escuelas Asociadas” de la UNESCO. En número de estudiantes es el movimiento escolar libre más importante del mundo. No es, pues, un método pedagógico en periodo de experimentación, toda vez que durante los últimos 90 años se ha demostrado suficientemente su efectividad en más de 60 países de todos los continentes, en 3500 centros educativos reconocidos que engloban los ciclos de enseñanza: Educación Infantil, Educación primaria, Secundaria,  Bachillerato y Formación Profesional.

La Pedagogía Waldorf es un movimiento pedagógico cuyas bases metodológicas y didácticas parten de un continuo estudio por parte del profesorado de la naturaleza humana, concretándose en un plan de estudios completo en el cual se mezclan armónicamente las actividades intelectuales, artísticas y prácticas, como instrumentos para potenciar las fases evolutivas del niño o niña y favorecer las capacidades genuinas de cada alumno y cada alumna.

El maestro o la maestra imparten las materias de estudio de manera que se estimule el intelecto, los sentimientos y la voluntad de su alumnado. Los maestros y maestras no se limitan a impartir la enseñanza según la metodología didáctica, sino que se comprometen con sus alumnos y alumnas preocupándose de conocerlos en profundidad, para, en colaboración con los padres y madres, aprovechar este conocimiento a lo largo de todo el proceso de desarrollo de la infancia y la juventud.

 

 

METODOLOGÍA DE LA ETAPA DE EDUCACIÓN INFANTIL

En esta fase de los primeros siete  años, el niño pequeño aprende, sobre todo, por medio de la imitación y el juego. Los niños absorben y digieren sus experiencias de una manera ampliamente inconsciente. El aprendizaje es más bien aprehendido, en lugar de enseñado, es decir, se transmite por métodos más implícitos que explícitos. Los niños necesitan un ambiente seguro, afectuoso y estructurado donde las actividades suceden en un contexto que tenga sentido. Lo que ellos experimentan se convierte en actividad; actividad que, por su lado, juega un importante papel en la formación de su organismo como conjunto. De esta manera, la imitación realmente educa el organismo físico a la vez que establece la lengua materna, los hábitos y los patrones de comportamiento.

El juego es una actividad seria y vital en la primera infancia. Con el juego se cultivan los poderes de la creatividad, imaginación e iniciativa. En el juego los niños aprenden a relacionarse. Y por eso, en la fase de los primeros siete años, la tarea de la educación es proporcionar un entorno donde se puedan establecer buenos hábitos de comportamiento, como la memoria, la reverencia, el orden, la escucha y el disfrute del mundo natural.

 

RESPETO AL DESARROLLO DEL NIÑO

El currículum Waldorf, en todos sus niveles es elaborado y fundamentado en base a los principios de desarrollo del niño. Es necesaria una adecuación de los contenidos para favorecer el desarrollo sano del niño a todos los niveles. El niño, desde el nacimiento vive un proceso constante de refinamiento de sus percepciones sensoriales, integración de esas percepciones, desarrollo de la percepción de sí mismos y de los demás, de las relaciones que se establecen entre los seres humanos que va evolucionando en una adquisición de las herramientas de comunicación y asimilación de las reglas de relación y comportamiento. Todo unido a una evolución fisiológica, una configuración del cuerpo a nivel de procesos metabólicos y neuro-sensoriales   que comienza a estar madura en torno a los seis o siete años. Durante los siete primeros años, los  niños destinan toda su energía a configurar su cuerpo para que pueda ser una herramienta a la disposición del aprendizaje. Como ejemplo clarificador, desde la neuropsicología sabemos que el sistema nervioso del niño no adquiere la madurez neurológica hasta los siente años.  Por esta razón, evaluamos sistemáticamente la madurez escolar de los niños que pasan de la etapa de Educación Infantil a Primaria. Si el niño entra en la Educación Primaria con esta madurez, se encontrará a lo largo de sus años de escolarización con los contenidos apropiados para su momento evolutivo.

 

 

Principios:

-Respeto y acompañamiento sutil del niño/a.

-Los niños/as son protagonistas de su aprendizaje.

-Se promueve el uso de materiales no estructurados y naturales.

-Propiciar la imaginación  y el aprendizaje por imitación.

-Juego libre y espontáneo.

-Entorno seguro y cálido.

-Propiciar la música, el arte, el juego, el movimiento y el respeto por la naturaleza.

-Respetar las individualidades y  los ritmos de cada niño/a.

-Respeto al niño/a y a su ritmo de día y del año.

 

 

Emmi Pikler:

Fue una pediatra austriaca que desarrolló su labor profesional en Hungría. Trabajo como pediatra de familia y fue durante más de treinta años, directora de una institución de acogida para niños huérfanos y abandonados(Instituto Lóczy de Budapest)

Algunos de los principios educativos de su pedagogía son:

-Valor la autonomía, a través del desarrollo libre de la motricidad, juego y actividad autónoma.

-Valor de la relación afectiva privilegiada, a través de los cuidados fisiológicos.

-Valor de la estabilidad y continuidad de los cuidados hacia el niño, a través de la educadora referente.

-Hacer consciente al niño de sí mismo y de su entorno, a través del respeto y promoción de la iniciativa del niño en su vida cotidiana.

"Moverse en libertad. Desarrollo de la motricidad global"

 

 

Dirección:

Jardín Infantil MUNAY
Calle Baluarte aragonés nº 7.

La Jota

Zaragoza

 

Tel: 600 671 396

     602 486 743

 

 

Mapa:

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